Dignidad de la clase trabajadora
Defendemos el trabajo digno, los derechos laborales y la justicia social como bases de una sociedad justa.
Somos trabajadoras y trabajadores organizados en El Salvador, en diversos sindicatos, que tuvimos que salir de nuestro país, y desde el exilio nos negamos a guardar silencio frente a la injusticia.
Defendemos la lucha sindical como herramienta de resistencia frente a la explotación, el autoritarismo y la precarización laboral.
Los derechos laborales no se negocian ni se reprimen: se conquistan y se defienden.
Denunciamos toda forma de persecución criminalización y represión contra el movimiento sindical en El Salvador.
Sin libertad sindical no hay democracia real.
Reconocemos el papel central de las mujeres trabajadoras y las disidencias, y afirmamos una lucha contra toda forma de opresión, inclusiva y combativa dentro del movimiento sindical.
Creemos en la solidaridad internacional como fuerza de presión y transformación más allá de las fronteras.
Romper el cerco de silencio internacional sobre la situación de la clase trabajadora salvadoreña.
Denunciar públicamente a quienes violan los derechos laborales, ya sean gobiernos, empresas o instituciones.
Respaldar activamente a sindicalistas perseguidos, despedidos o criminalizados dentro del país.
Fortalecer la organización y la conciencia de clase, especialmente entre jóvenes y mujeres.
Construir presión internacional real, capaz de generar costos políticos a la represión.
No nos fuimos para callar.
No aceptamos la represión como normalidad.
No abandonamos la lucha.
Seguimos organizados, denunciando y resistiendo, hasta que los derechos de la clase trabajadora sean respetados.
¡Contra la represión, organización!
¡Contra el miedo, solidaridad!
¡La lucha sindical no tiene fronteras!